5 MIN DE MEDITACIÓN EN TU DÍA

Cuando escuchamos la palabra meditación, lo primero que se nos viene a la mente es: “suena bien”, “quizá es muy complicado”, “ya lo probaré mañana”. Parece una actividad muy sencilla pero al mismo tiempo muy complicada, ya que no tenemos una idea clara de cómo empezar a hacer meditación.

Tiene sentido, ya que para todas las actividades que realizamos en nuestra vida cotidiana, desde las más sencillas: aprender a vestirse, hasta las complejas: conducir un automóvil, se necesita un método para culminarlas de la manera más asertiva; utilizando la menor cantidad de energía de la manera más productiva.

Así que, no demos por sentado que si no nos hemos sentado en el cojín de meditación con la intención de “mejorar algo en nuestra vida“ no es precisamente por pereza, sino porque tal vez no teníamos las pautas para comenzar a hacerlo.

La meditación aplicada en el mundo occidental, lejos de enfocarse en el ámbito religioso, se puede aplicar en términos pragmáticos  y aportar notorios beneficios a corto, mediano y largo plazo en nuestra vida cotidiana. Se dice que en promedio, las personas en occidente tienen 80,000 pensamientos al día aproximadamente, mientras que en Asia una persona con diferente cosmovisión, tiene 60,000 pensamientos al día y un monje practicante de meditación 50,000. Finalmente la meditación crea y libera espacio en nuestra mente, de modo que los pensamientos se re alentizan, las ideas se aclaran y se genera un estado de presencia mental. Asimismo se reducen las ideas del pasado y del futuro que pueden producir estados de depresión y ansiedad respectivamente, desequilibrios emocionales que se pueden observar muy a menudo en la sociedad actual.

MEDITACIÓN DE 7 PUNTOS

  • La colocación de las piernas puede ser de dos maneras: en el piso, apoyándonos sobre un cojín, las piernas pueden descansar en la típica posición de piernas cruzadas o bien, utilizar una silla, siempre y cuando las plantas de los pies descanse firmemente en el piso.
  • La columna vertebral erguida
  • Las manos descansando sobre el regazo de nuestros muslos
  • El pecho ligeramente abierto
  • La barbilla llevarla ligeramente hacia el esternón, ya que así se libera tensiones en el resto de las vértebras cervicales
  • Los músculos de la cara relajados, especialmente, llevar la atención a los músculos de la boca: colocar la lengua en el paladar ayuda a relajar el resto los músculos.
  • Los ojos relajadamente cerrados

EL MEJOR MOMENTO DEL DÍA PARA REALIZAR TU PRÁCTICA DE MEDITACION

En el mundo occidental de la actualidad es común tener un horario apretado en el que tengamos que levantarnos muy temprano y empezar nuestro largo día para realizar tantas actividades como sea posible y finalízalo a altas horas de la noche con un alto nivel de cansancio que lo único que deseamos es simplemente dormir. Es aquí cuando recurro al siguiente ejemplo: si tenemos 10 minutos para ver una tienda de ropa, videojuegos, o el último modelo de teléfono celular en el mercado, por qué no regalarte 5 minutos para liberar espacio en tu mente y crear una sensación de tranquilidad para empezar o finalizar tu día.

Se sugiere llevar la práctica de la meditación tan pronto como te laves los dientes y llevas acabo tu aseo personal, antes de echar un vistazo a tus mensajes de WhatsApp o incluso desayunar, para estar lo más fresco posible en nuestra mente. Asimismo puedes cerrar el día con tu práctica de meditación, una vez llevada a cabo toda actividad ( pláticas con tus seres queridos en tu hogar, cena, aseo personal, últimos pendientes del trabajo,etc.). Has tu meditación justo antes en el momento de cerrar tus ojos para dormir con la finalidad de tener un sueño placentero y descansar realmente para despertar como nuevo al día siguiente. Sin embargo si en cualquiera de estos dos momentos es difícil encontrar un espacio para llevar a cabo tu práctica, simplemente encuentra un espacio a lo largo de tu día para hacer y comienza de una vez por todas.         

    • SENCILLOS PASOS PARA EMPEZAR A HACER MEDITACIÓN 
  • VERIFICAR TU POSTURA. Una vez adquirida la postura de tu elección, así como el horario y lugar para empezar tú práctica, observa que a pesar de tener en cuenta la postura indicada, los músculos de tu cuerpo se encuentra en relajados. Simplemente detente observar esto en el primer minuto de tu práctica.
  • LA RESPIRACION: TU OBJETO DE MEDITACIÓN: Llevar a cabo tres inhalaciones y exhalaciones de manera profunda. Posteriormente respira de manera natural: Es ahora cuando puedes empezar a observar tu respiración y simplemente llevar la atención a tus fosas nasales y el aire que entra y sale de manera natural a través de ellas.
  • Si de repente llegan pensamientos del pasado o del futuro a tu mente, es momento de observarlos y tranquilamente regresar tu atención a la respiración. Cuando te sientas satisfecho, para cerrar esta práctica, lleva tu mente un sentido de agradecimiento hacia ti mismo por haberte regalado estos cinco minutos de calma a tu vida.