ESTUDIAR EN RISHIKESH UN PROFESORADO DE YOGA

Si tienes en mente llegar a ser un buen maestro de yoga y compartir todo este conocimiento en tu país para que llegue más personas, Rishikesh es conocido como la meca del yoga, donde las aguas del río Ganges, las colinas de los Himalayas, el conocimiento de los yogis, y sabios que habitan esta mágica tierra, y las tantas escuelas de Yoga, hacen de este lugar el más adecuado y con un sinfín de opciones para estudiar a profundidad la disciplina del yoga.

Las ramas del yoga

El Yoga no solamente incluye a las asanas (posturas de yoga).  El yoga se compone de ocho limbos o ramas: Yama y Niyama, (Observación y códigos de conducta y purificación universal y personal respectivamente), Pranayama( técnicas y control de la respiración), Asana (estabilidad de la mente a través de las posturas), Pratyahara (control sensorial), Dharana (concentración profunda), Dhyana (meditación) y finalmente Samadhi (la consciencia individual llega a ser una conciencia pura).

Es así como el  estudiar yoga significa un camino de vida en donde puedes estudiar más a fondo cada una de sus ramas, así como aplicar dichos conocimientos a tu vida cotidiana. De tal manera, el yoga es una filosofía de vida y eventualmente uno puede llegar a convertirse en un yogui o una yoguini (practicante del Yoga en todos sus ámbitos).

En Rishikesh existen muchas escuelas que cuentan con la certificación de Yoga Alliance (Asociación actual más importante que representa a la comunidad del Yoga, cuya misión es promover y apoyar la integridad y diversidad de las enseñanzas del yoga) y en donde puedes adquirir un vasto panorama del mismo. Con la posibilidad de estudiar un profesorado de 200, 300 o 500 horas, dichos estudios cubren algunas materias tales como: la práctica de Asana en sus diversas modalidades (Ashtanga, Hatha, Kundalini, Vinyasa flow, Yin Yoga, Iyengar, etc.) Mantra, Meditación, Filosofía, Anatomía, Ajustes y alineamientos, así como una introducción a la medicina Ayurvédica.

Ya que, definitivamente el yoga es una disciplina, a medida que la vas integrando a tu vida, no menos qué cambios positivos podrás comenzar a observar. En la tradición yóguica, el último objetivo a alcanzar es llegar a un estado de conciencia de ‘meditación’, ‘contemplación’ o ‘recogimiento’ en el que se siente alcanzar la unidad con lo divino.

Yoga como un camino de vida

A medida que empiezas a introducir las ramas del yoga en tu vida tales como limpiezas y purificaciones internas y externas,  diferentes técnicas de respiración (Pranayama), posturas para flexibilizar, fortalecer y energizar adecuadamente tu cuerpo físico y órganos internos, (Asana) mejorar tu estado de concentración y paz mental a través de la meditación, además de conocer más a fondo los textos y las bases de esta sabiduría ancestral y la filosofía del Yoga; tu vida entera entra en un estado de comunicación en armonía hacia el interior y el exterior; la relación con tu cuerpo físico y con tu entorno, encontrando un estado de unificación entre el cuerpo y la mente así como el fluir con tus semejantes de manera positiva  en tu vida diaria.

Dicha armonía se refleja en la atención que se adquiere para observar y cuidar tu cuerpo en cuanto a cómo lo alimentas a través de los cinco sentidos. También se llega a un a una conciencia de equilibrio, en dónde se vuelve muy natural discernir entre las posibilidades que harán fluir de la mejor manera a tu cuerpo físico. Posteriormente, si te gusta y profundizas en la meditación, tu mente crea más espacio y tus pensamientos, decisiones y acciones en el día a día pueden llegar a ser más claros y asertivos y por lo tanto encontrar una mayor paz contigo mismo y con tus semejantes.