Hatha Yoga, Kundalini y el camino del yogui

Cuando asistimos a una clase de Hatha Yoga, generalmente practicamos algunos asanas o posturas físicas y algo de pranayama o ejercicios respiratorios, para luego recostarnos en la postura de relajación final savasana, donde sentiremos todos los movimientos energéticos en nuestro cuerpo, evidentes y sutiles, mientras descansamos sin perder la atención sobre lo que está ocurriendo. Claro está, si es que no nos dormimos en el intento. Pero ¿cuál es el objetivo de esto? ¿Es ejercicio físico y relajación o existe algo más detrá?

Hatha yoga, tal como se encuentra estructurado actualmente en el texto Hatha Yoga Pradipika de Swatmarama, es considerado una disciplina de purificación. Por la vía de acciones eminentemente físicas, el practicante de Hatha busca crear estados psicológicos o de conciencia que le permitan tener una experiencia de vida mas armónica y gratificante. Esta purificación se obtiene por la vía de equilibrar las energías dentro del cuerpo, lo que redunda en mayor salud mental y física. No obstante, esto no es todo.

El concepto Hatha esta compuesto por dos sílabas, “Ha” y “Tha”, que normalmente se traducen como sol y luna respectivamente. Estos conceptos, reflejan simbólicamente las aparentes dualidades que encontramos en nuestro cuerpo y que queremos armonizar, tales como lo activo y lo pasivo o lo masculino y lo femenino. En terminos yóguicos, esto también se visualiza en las figuras de Shiva y Shakti, que representan, respectivamente, conciencia y materia. Ahora bien, en particular en Hatha Yoga, esta dualidad está dada por manas shakti y prana shakti, la energía mental y la fuerza vital, y son especificamente estas dos energías las que se buscan equilibrar.

mejorar su autoconciencia con el yoga: 

En la tradición yóguica, se señala que todas las enfermedades físicas o mentales, así como los estados psicológicos no placenteros, se deben a un desbalance entre manas y shakti. El predominio de una de estas energías por sobre la otra, se manifestará siempre como ausencia de bienestar. 

En el plano energético, estas energías recorren el cuerpo a través de canales sutiles denominados nadis. Algunos de ellos transportan la energía mental y otros la fuerza vital. Los tres principales canales son llamados ida, el cual se aviene con el nervio simpático y transporta la energía mental, pingala, que corre a través del nervio parasimpático y transporta la fuerza vital, y shushumna, en el centro de la espina dorsal, a traves del cual se desplaza la energía kundalini o espiritual. De acuerdo con el Hatha Yoga Pradipika, al equilibrar pranas y manas shakti, se despierta la energía kundalini, la cual, encontrando un cuerpo purificado, podrá fluir libremente a través de shushumna, permitiendo al practicante alcanzar el estado de moksha o liberación. En este sentido, el objetivo de Hatha Yoga es despertar la energía kundalini y permitirle fluir libremente.

Cuando la energía kundalini se ha despertado, el practicante podrá progresar más rápidamente a través de los elementos finales del camino yóguico, cuales son dharana (concentración), dhyana (meditación) y samadhi (absorción). Son éstos los objetivos del yogui.

Dado lo anterior, si bien Yoga nos permite mejorar nuestra salud física y psicologica, no hay que perder de vista que éstos son subproductos dentro del camino tradicional del sadhaka, el cual, puede decidir libremente si es que quiere permanecer en este estado de bienestar o dar un paso más y explorar a un nivel más profundo las dimensiones de su mente. Es esta exploración, de la mano de la energía kundalini, lo que define al Yoga.