Pranayama, significado y beneficios

El cuarto elemento del Yoga, de acuerdo a los Yoga Sutras de Patanjali, corresponde a pranayama. La palabra pranayama está compuesta por dos términos sanskritos distintos, que corresponden a prana y yama. El primero significa fuerza vital o energía, mientras que el segundo puede ser traducido como control. En este sentido, pranayama puede ser entendido como aquellas técnicas para controlar, canalizar o expandir nuestra energía, lo que se hace a través de la respiración. De ahí que pranayama sea muchas veces referido como técnicas de respiración.

Pranayama

Si bien el objetivo final de Yoga, es alcanzar el estado de absorción conocido como samadhi para obtener liberación o moksha, las distintas herramientas que se utilizan, tienen muchos efectos accesorios positivos. En el caso de pranayama ocurre lo mismo. Entre los efectos que se pueden enumerar, entre las distintas técnicas de respiración, encontramos: aumentar la capacidad pulmonar, mayor resistencia para realizar esfuerzos físicos, desarrollar tranquilidad y paz mental, revitalizar el cuerpo, purificar el sistema respiratorio y cardiovascular, combatir estados de estrés o ansiedad, recuperar el control del cuerpo y la mente en estados emocionales intensos, mejorar la calidad de nuestro descanso al dormir, inducir estados meditativos, entre otros.

Para practicar pranayama, nos enfocamos en tres tipos de respiración, los cuales se pueden usar de forma independiente o combinada dependiendo de la tecnica específica que se utilice, éstos son: respiración abdominal, torácica y clavicular.

Pranayama

La respiración abdominal es la más común, la que utilizamos de manera inconsciente, desplazando el diafragma hacia abajo mientras se expande el abdomen. La respiración torácica, por su parte, involucra la expansión de la caja torácica, lo que notamos en el movimiento de las costillas hacia adentro y hacia afuera. Por ultimo, la respiración clavicular ocurre cuando llenamos de aire los pulmones hasta su parte superior. Notaremos un movimiento sutil en la zona clavicular. Si somos capaces de realizar los tres movimientos en el orden antes señalado, en un solo ciclo respiratorio, estaremos haciendo una respiración completa.

Algunos de los ejercicios de pranayama más comúnmente utilizados son: 

  1. a) Ujjayi. Tecnica que consiste en inspirar y expirar con la glotis parcialmente cerrada, a fin de provocar un sonido similar al del oleaje marino. Esta técnica incrementa la concentración y relajación. 
  2. b) Ejercicio que consiste en inhalar rápidamente y expirar de forma veloz e intensa por la vía de la contracción acelerada de los músculos abdominales. El énfasis se da en la exhalación. Entre sus efectos y beneficios se encuentra acelerar el metabolismo, crear calor corporal, vigorizar el cuerpo y la mente, limpiar las vías respiratorias, estimular los organos internos situados en la zona abdominal, entre otros.
  3. c) Anulom Vilom. Consiste en inhalar y exhalar de forma alternada, por las fosas nasales izquierda y derecha, mientras se presiona con los dedos la fosa opuesta. El objetivo de esta técnica es alcanzar relajación y estabilidad mental, por medio de equilibrar las energías lunares y solares del cuerpo.

Pranayama es un gran conjunto de técnicas con efectos fácilmente constatables y su uso es recomendado para cualquier persona que se quiera beneficiar de ellas. Con todo, antes de utilizarlas, es recomendable conocer cuáles son sus efectos secundarios y en qué contextos no se recomienda practicarlas a fin de tener una práctica segura.

Camilo Orchard Rieiro